Seguro que guardas muy buenos recuerdos de pequeño/a jugando a la rayuela. Y, aunque este juego tenga muchos años, ¿por qué dejar de utilizarlo? Nos encanta por muchas razones y, entre ellas, se encuentran:
Desarrollo físico: Ayuda a mejorar el equilibrio, la coordinación y la fuerza de los peques mientras saltan, se agachan y se mantienen en un solo pie. Es una actividad de lo más completa
Desarrollo cognitivo: Mejora la concentración y la memoria a corto plazo de los niños al seguir la secuencia de números y patrones de salto
Desarrollo social: Es una actividad social divertida donde los niños pueden colaborar, establecer reglas y aprender el valor del respeto y la tolerancia